Definición
La fascia es un tejido conectivo fibroso, delgado pero muy resistente, que envuelve, sostiene, conecta y separa las diferentes estructuras del cuerpo (músculos, órganos, vasos, nervios). Forma una red tridimensional continua en todo el cuerpo.
Anatomía
Se distinguen varios tipos de fascias:
Fascia superficial:
Situada debajo de la piel (en la hipodermis).
Compuesta por tejido conectivo laxo y grasa.
Contiene vasos sanguíneos, linfáticos y nervios.
Fascia profunda:
Rodea los músculos, huesos, nervios y vasos sanguíneos.
Más densa, resistente y organizada.
Forma tabiques entre grupos musculares (por ejemplo, septos, aponeurosis).
Fascia visceral (o fascia esplácnica):
Rodea los órganos internos.
Permite su sostén, deslizamiento y funcionamiento.
Funciones
Las fascias desempeñan varios roles clave:
Soporte estructural: Mantiene y organiza los tejidos del cuerpo.
Transmisión de fuerzas: Participa en la transmisión de fuerzas musculares.
Deslizamiento y movilidad: Permite el deslizamiento entre estructuras (músculos, órganos, etc.).
Protección: Actúa como barrera contra impactos e infecciones.
Comunicación: Contiene receptores sensoriales (propiocepción, dolor, tensión, etc.).
Función inmunológica y metabólica: Especialmente en las fascias ricas en células inmunitarias (como la fascia superficial).